HOY SEREMOS EL ESPEJO DE LA PERVERSIÓN

Hoy seremos el espejo de la perversión
El final de la jornada que busca revancha
El inicio de las sombras que encienden sus velas.
Auguran la muerte del púgil más hermoso.

Hoy seremos el espejo de la perversión
El estentóreo sermón de sus bélicos cantos .
La testosteroidea vanidad de su hipertrofiada faz.
Esconden tras de sí a un par de antropófagas sirenas

Hoy seremos el espejo de la perversión
La búsqueda carnívora que profana la virtud.
El ímpetu ahogado del sediento caminante.
Desnudan la virilidad con sacrílego desgarro.

Hoy seremos el espejo de la perversión
La traición que acecha el refugio
El dorso acuífero que extiende su generoso litoral.
Envisten el elixir que fusiona sus mundos.

Hoy seremos el espejo de la perversión
El exudar guerrero, que endurece la arena
La mansa agonía del sometido contrincante.
Amamantan sus primitivas latencias .

Hoy seremos el espejo de la perversión.
El coliseo infinito dueño de la ira.
El pacto que reposa sobre el servil silencio.
Guardarán sus almas de la vejación del alba.

Hoy seremos el espejo de la perversión.

Redactado por Andrés.

2 personas se expresaron:

Sph dijo...

precioso :)

Urpi Bardus dijo...

¡Hola!

Disculpándome por la demora, me emociona decir que ya me siento dispuesta a elaborar un comentario. Te lo he enviado a tu correo, para ahondar con mayor profundidad el escrito, mas por este canal me gustaría expresar que me ha encantado la sutileza del estribillo. Me parece que podría haber culminado con dos puntos o una conjunción, pero el término corto y conciso sugiere una continuidad interrumpida, lo que despliega un impacto especialmente curioso. Las metáforas se elevan hasta sugerir símiles, lo que sumerge al lector con mayor profundidad en las alegorías. Aunque ya te lo he dicho en persona, y debo agregar que pocos versos blancos han sido de mi agrado, el tuyo me ha gustado de manera especial. Espero que me confíes más poesías, estaré encantada de leerlas *-* Y no dejes de escribir, que lo haces maravillosamente, te lo digo con sinceridad (de poeta a poeta) ¡Que las musas te acompañen, mi estimadísimo! -Urpi Bardus.